Seguramente te has visto en la situación de querer reformar tu vivienda y tener que elegir el suelo que vas a usar en la reforma. Así que te lanzas a Leroy Merlin, Obramat o Porcelanosa, pero entre tantas opciones sigues sin saber cuál elegir. Cada vendedor te aconseja algo diferente, tu vecino jura que el parquet es lo mejor, tu hermana te dice que el vinílico es lo más práctico… y al final te vas a casa más confundido que cuando entraste.
La verdad es que no existe un suelo perfecto para todos, pero sí existe el suelo perfecto para tu reforma. Por eso hemos preparado este artículo para ayudarte a salir de dudas. Vamos a analizar los suelos que de verdad se usan en las reformas actuales, sin tecnicismos innecesarios, para que entiendas qué diferencia hay entre cada uno y cuál es el que realmente necesitas.
Suelo Vinílico

Si hay un suelo que ha revolucionado las reformas en los últimos años, ese es el vinílico. Y no es casualidad. Cuando empezamos a reformar hace años, el vinílico tenía mala fama, la gente lo veía como algo barato y poco duradero. Pero la tecnología ha avanzado muchísimo, y hoy en día es probablemente la opción más versátil que tienes.
El suelo vinílico es básicamente una capa de PVC con varias capas debajo que le dan estabilidad y resistencia. Lo bueno es que imita prácticamente cualquier cosa: madera, piedra, cemento… y lo hace de forma muy realista. Además, es increíblemente resistente al agua, lo que lo hace perfecto para cocinas y baños. Puedes dejar una maceta mojada encima sin que pase nada, o limpiar con agua sin miedo. Es de los mejores en este aspecto.
La instalación es donde el vinílico gana muchos puntos. La mayoría se instalan en clic, sin necesidad de pegamento, y es tan fácil que casi cualquiera puede hacerlo. El mantenimiento también es mínimo: barrer y pasar la mopa de vez en cuando. Nada más. Y si tienes suelo radiante, funciona perfectamente con él, además de ser bastante eficiente energéticamente.
Lo único que debes saber es que los vinílicos más finos pueden marcarse si arrastras muebles pesados constantemente, pero nada que no se pueda evitar siendo un poco cuidadoso. Los más gruesos y rígidos son prácticamente indestructibles.
Dentro de los suelos vinílicos tenemos varias opciones, aquí es donde se pone interesante, porque no todos los vinílicos son iguales, las opciones que existen son:
Suelo Vinílico SPC
El SPC es el más resistente de todos. Es rígido, muy estable, y prácticamente indestructible. Si tienes mascotas, niños pequeños, o simplemente quieres un suelo que aguante de todo, el SPC es tu opción. Es 100% impermeable, no se hincha con la humedad, y aguanta cambios de temperatura sin problemas. Normalmente viene con instalación de clic, sin pegamento, así que es fácil de poner.
Respecto al aislamiento, el SPC suele traer una capa de aislamiento acústico incluida, así que en la mayoría de casos no necesitas añadir nada más.
El precio es un poco más alto que otros vinílicos, pero la durabilidad lo compensa.
Suelo Vinílico Click
Es el más popular en reformas. Se instala en clic, sin pegamento, y es muy fácil de colocar. Tiene buena resistencia, aunque no es tan rígido como el SPC. Es perfecto si quieres algo práctico, económico y que se instale rápido. Funciona bien en la mayoría de situaciones.
Como viene sin pegar, es reversible: si en el futuro quieres cambiar de suelo, lo quitas sin dañar nada. Muchos modelos de Click también traen aislamiento acústico incluido, pero algunos más económicos no, así que revisa bien las especificaciones antes de comprar.
Suelo Vinílico en Rollo
Es la opción más económica. Se vende en rollos y se pega al suelo con adhesivo. Es flexible, cómodo de pisar, y muy barato. El problema es que la instalación es más complicada y el resultado no es tan limpio como con los otros tipos.
Aquí viene lo importante: al ir pegado al suelo, puede dañar el suelo existente cuando lo retires, especialmente si tienes parquet o suelos delicados debajo. El adhesivo se queda pegado y es difícil de limpiar sin dejar marcas o daños. Por eso, si tienes un suelo que quieres preservar, mejor evita esta opción.
Generalmente no trae aislamiento incluido, así que si necesitas aislamiento acústico, tendrás que ponerlo debajo.
Suelo Laminado

El laminado es el clásico de las reformas. Lleva décadas en el mercado y la gente lo conoce bien. Es básicamente una imitación de madera hecha con capas de papel y resina prensadas sobre un núcleo de madera. Lo bueno es que es barato, se ve bien, y es bastante resistente al uso diario.
La instalación es sencilla: se coloca flotante, es decir, sin pegar al suelo, encajando las piezas entre sí. Esto significa que es reversible y no daña el suelo existente. El mantenimiento es fácil, aunque aquí viene lo importante: el laminado no es impermeable. Si derramas agua y la dejas mucho tiempo, puede hincharse. Así que en cocinas y baños hay que ser cuidadoso. Existen laminados hidrofugos que resisten mejor la humedad, pero son menos comunes y más caros.
Lo que debes saber es que los laminados más finos se rayan con facilidad si tienes mascotas o arrastras muebles constantemente. Los más gruesos y de mejor calidad aguantan mucho mejor. También es importante saber que necesita aislamiento acústico debajo, porque si no, cada paso suena como si estuvieras en una pista de baile.
Sobre el suelo radiante, sí es compatible, pero con matices. Funciona, pero el laminado no es el mejor conductor del calor, así que perderás eficiencia. Si tienes calefacción radiante, hay opciones mejores.
Suelo de Parquet o Madera Natural

Si hay un suelo que transmite calidez y lujo, ese es el parquet. Es madera de verdad, y eso se nota. Cuando entras en una casa con parquet bien cuidado, la diferencia es evidente. Pero aquí viene lo importante: el parquet no es para todo el mundo, ni para todas las casas.
El parquet es caro. Bastante más caro que el laminado o el vinílico. Si tu presupuesto es ajustado, probablemente no sea tu opción. Pero si puedes permitírtelo, la inversión vale la pena porque dura décadas.
Lo primero que debes saber es que el parquet es sensible a la humedad. No lo pongas en cocinas ni baños, o al menos no en las zonas donde hay riesgo de salpicaduras constantes. La madera se hincha y se deforma con el agua, y una vez dañada, es complicado arreglarlo. Si tienes suelo radiante, funciona bien con parquet, pero tienes que tener cuidado con los cambios de temperatura y humedad.
El mantenimiento es donde el parquet requiere más atención. No es como barrer y listo. Necesita cuidados específicos: no puedes limpiar con demasiada agua, tienes que usar productos especiales, y cada cierto tiempo necesita un tratamiento de aceite o barniz para mantener su aspecto y protección. Si no estás dispuesto a dedicarle ese tiempo, el parquet no es para ti.
Con tacones y objetos pesados, el parquet se marca. Es normal, es madera. Algunos lo ven como parte del carácter del suelo, otros lo ven como un problema. Depende de tu perspectiva.
Respecto al aislamiento, el parquet necesita aislamiento acústico debajo para reducir el ruido de pasos.
Suelo Porcelanico

El porcelánico es probablemente el suelo más versátil que existe. Es cerámica, pero mucho más densa y resistente que la cerámica tradicional. La diferencia es importante: el porcelánico es prácticamente impermeable, mientras que la cerámica normal absorbe más agua. Esto hace que el porcelánico sea más duradero y resistente a manchas.
Lo bueno del porcelánico es que imita prácticamente cualquier cosa: madera, piedra, cemento, mármol… y lo hace de forma muy realista. Además, es increíblemente resistente. Aguanta el tráfico intenso, mascotas, niños, lo que sea. Es prácticamente indestructible.
La instalación requiere pegamento y rejuntado, así que no es algo que cualquiera pueda hacer en una tarde. Necesitas a un profesional. Pero una vez puesto, te olvidas de él. El mantenimiento es mínimo: barrer y pasar la mopa de vez en cuando. Nada más.
Con tacones y objetos pesados no tiene problema, aguanta todo sin marcarse. Y si tienes suelo radiante, funciona perfectamente con él, además de ser muy eficiente energéticamente porque conduce bien el calor.
Lo único a tener en cuenta es que el porcelánico es frío al pisar, especialmente en invierno. Si eso te molesta, puedes poner alfombras o tapetes. Respecto al aislamiento, el porcelánico no necesita aislamiento acústico debajo porque es un material rígido que no lo requiere.
El precio es medio-alto, más caro que laminado o vinílico, pero menos que parquet. Y considerando su durabilidad, es una buena inversión.
Suelo Cerámico

La cerámica es el clásico de toda la vida. Lo ves en cocinas y baños de prácticamente todas las casas. Y es comprensible, porque es barato, fácil de limpiar, y funciona bien en zonas húmedas.
La diferencia con el porcelánico es que la cerámica es menos densa. Absorbe más agua, es más frágil, y no es tan resistente al desgaste. Pero eso no significa que sea mala opción, simplemente tiene sus limitaciones. Si la pones en un baño o una cocina donde no hay tráfico intenso, funciona perfectamente.
La instalación es igual que la del porcelánico: necesita pegamento y rejuntado, así que requiere un profesional. El mantenimiento también es fácil: barrer y pasar la mopa. Eso sí, el rejunte puede mancharse con el tiempo si no lo cuidas bien.
Con tacones y objetos pesados, la cerámica es más vulnerable que el porcelánico. Puede romperse si dejas caer algo pesado, y se raya más fácilmente. No es lo ideal si tienes mascotas o niños pequeños que juegan bruscamente.
Sobre el suelo radiante, funciona bien, aunque no es tan eficiente como el porcelánico porque conduce menos el calor. Respecto al aislamiento, como el porcelánico, no necesita aislamiento acústico debajo.
El precio es el más bajo de todos los suelos que hemos visto. Es la opción más económica, lo que la hace perfecta si tu presupuesto es limitado.
Suelo de Microcemento

El microcemento es la opción moderna y diferente. Es un revestimiento de cemento muy fino que se aplica directamente sobre el suelo existente, creando una superficie continua y sin juntas. Visualmente es espectacular: da un aspecto industrial, minimalista y muy actual.
Lo bueno del microcemento es que es muy versátil estéticamente. Puedes tener cualquier color, acabado mate o brillante, y se adapta a cualquier estilo de decoración. Además, como se aplica sobre el suelo existente, no necesitas demoler nada, lo que ahorra tiempo y dinero en la reforma.
La instalación es donde el microcemento requiere más cuidado. Necesita un profesional especializado, porque la aplicación es técnica y el resultado depende mucho de la mano de obra. Si se hace mal, puede agrietarse o descascararse. Una vez puesto, el mantenimiento es fácil: barrer y pasar la mopa.
Respecto a la humedad, el microcemento es resistente al agua si está bien sellado, así que funciona en cocinas y baños. Con tacones y objetos pesados, es bastante resistente, aunque puede marcarse si arrastras cosas constantemente. No es tan duro como el porcelánico, pero aguanta bien el uso diario.
Funciona bien con suelo radiante y es bastante eficiente energéticamente. Respecto al aislamiento, el microcemento no necesita aislamiento acústico debajo, aunque el sonido puede rebotar más que en otros suelos.
El precio es medio-alto, similar al porcelánico. Es una inversión, pero el resultado estético lo compensa si buscas algo diferente y moderno.
Comparativa: ¿Cuál es el mejor para tu reforma?
La verdad es que no existe un suelo perfecto para todas las situaciones. Cada uno tiene sus fortalezas y debilidades, y la clave está en elegir el que mejor se adapta a tu casa, tu estilo de vida y tu presupuesto. Vamos a desgranarlo.
Mejor suelo para tu reforma según presupuesto
Si tu presupuesto es muy limitado, el vinílico adhesivo o el laminado son tus opciones. El vinílico adhesivo es barato e impermeable, pero la instalación es más complicada y puede dañar el suelo existente cuando lo retires. El laminado, instalado como tarima flotante, es económico, cálido y fácil de poner, aunque no es impermeable. Ambos funcionan bien si sabes dónde ponerlos.
Si tienes presupuesto medio, el vinílico Click es tu mejor aliado. Te da durabilidad, versatilidad, impermeabilidad y un resultado muy bueno sin arruinarte. La cerámica también entra aquí, aunque requiere mano de obra profesional para la instalación, lo que suma costes.
Si el presupuesto no es problema, el porcelánico y el parquet son tus opciones. El porcelánico es versátil, duradero y funciona en cualquier zona. El parquet es la opción de lujo: caro, pero es una inversión que dura décadas y da un aspecto inigualable.
Mejor suelo para tu reforma según humedad: cocinas y baños
Aquí es donde muchas personas se equivocan. No todos los suelos funcionan igual en zonas húmedas.
El porcelánico es el rey aquí. Es prácticamente impermeable, no se hincha, no se deforma, y es perfecto para cocinas y baños. Si tienes presupuesto, es tu mejor opción.
El vinílico es tu segundo mejor aliado. Es 100% impermeable, resistente al agua, y funciona perfectamente en cocinas y baños. Además, es mucho más barato que el porcelánico y más fácil de instalar.
El microcemento, si está bien sellado, también funciona en cocinas y baños, aunque requiere más mantenimiento para mantener el sellado.
La cerámica funciona bien en baños, especialmente en zonas donde no hay salpicaduras constantes. En cocinas, también va bien, pero ten cuidado con las fugas o derrames prolongados.
El laminado es tu enemigo en zonas húmedas. Evítalo en cocinas y baños, a menos que sea un laminado hidrofugo, que es más caro y menos común.
El parquet es un no rotundo en cocinas y baños. La madera y el agua no se llevan bien.
Mejor suelo para tu reforma si tienes mascotas o niños pequeños
Si tienes mascotas o niños pequeños, necesitas un suelo que aguante castigo.
El porcelánico es prácticamente indestructible. Los gatos pueden arañar todo lo que quieran, los niños pueden tirar juguetes, y el suelo seguirá como nuevo. Es la mejor opción si tienes mascotas.
El vinílico, especialmente el SPC, también aguanta muy bien. Es resistente a arañazos y golpes, y es mucho más barato que el porcelánico.
El microcemento aguanta bien, aunque puede marcarse con el tiempo si tienes mascotas muy activas.
La cerámica es vulnerable. Puede romperse si dejas caer algo pesado, y se raya más fácilmente.
El laminado se raya con facilidad si tienes mascotas. Los más gruesos aguantan mejor, pero no es lo ideal.
El parquet es el más vulnerable. Se marca con facilidad, se raya con las uñas de los animales, y requiere mucho cuidado.
Mejor suelo para tu reforma según mantenimiento
Si eres de los que no quiere complicaciones, el vinílico y el porcelánico son tus mejores amigos. Barrer y pasar la mopa, y listo. Sin productos especiales, sin tratamientos, sin nada.
La cerámica también es fácil de mantener, aunque el rejunte puede mancharse con el tiempo.
El laminado es fácil, pero tienes que ser cuidadoso con el agua.
El microcemento es fácil de limpiar, pero necesita un sellado periódico para mantener su protección.
El parquet requiere más atención. Productos especiales, aceite o barniz cada cierto tiempo, y cuidado constante. Si no estás dispuesto a dedicarle tiempo, no es para ti.
Mejor suelo para tu reforma si tienes suelo radiante
Si tienes calefacción radiante, casi todos los suelos funcionan, pero con matices.
El porcelánico es el mejor. Conduce muy bien el calor, así que tu calefacción será eficiente.
El vinílico funciona bien, aunque no es tan eficiente como el porcelánico.
El microcemento también funciona bien y es bastante eficiente.
La cerámica funciona bien, aunque no es tan eficiente como el porcelánico.
El laminado funciona, pero pierde eficiencia. No es el mejor conductor del calor.
El parquet funciona, pero tienes que tener cuidado con los cambios de temperatura y humedad.
Mejor suelo para tu reforma por zonas de la casa
Cocina: Aquí necesitas resistencia a la humedad y facilidad de limpieza. El porcelánico es lo ideal, pero el vinílico es una opción excelente y más barata. La cerámica también funciona. Evita el laminado y el parquet.
Baño: Similar a la cocina. Porcelánico o vinílico son tus mejores opciones. La cerámica también va bien. El microcemento funciona si está bien sellado. Evita el laminado y el parquet.
Salón: Aquí tienes más libertad. El parquet es espectacular si tienes presupuesto. El porcelánico y el vinílico también funcionan muy bien. El laminado es una opción económica y práctica. El microcemento da un aspecto muy moderno.
Dormitorio: El laminado es perfecto aquí: cálido, cómodo, económico. El parquet también es excelente. El vinílico funciona bien. El porcelánico es más frío, pero funciona.
Pasillos y zonas de tránsito: El porcelánico es lo mejor por su durabilidad. El vinílico también aguanta bien. El laminado funciona, pero puede rayarse más.
Mejor suelo para tu reforma si quieres un suelo único para toda la casa
Si quieres un suelo que funcione en toda la casa sin cambios, tienes dos opciones principales:
El porcelánico es versátil, duradero, y funciona en cualquier zona. Es caro, pero es una inversión que vale la pena.
El vinílico de calidad también funciona en toda la casa. Es más barato que el porcelánico, muy resistente, y prácticamente impermeable. Es probablemente la mejor relación calidad-precio si quieres un suelo único para toda la casa.
El laminado funciona en salones y dormitorios, pero no en cocinas y baños, así que no es una opción de suelo único.
El parquet es hermoso, pero no funciona en cocinas y baños, así que tampoco es una opción de suelo único.
Conclusión: ¿Cuál elegir?
Si tienes mascotas y presupuesto limitado: vinílico SPC. Aguanta todo, es impermeable, y es barato.
Si tienes mascotas y presupuesto medio-alto: porcelánico. Es prácticamente indestructible.
Si tienes niños pequeños: vinílico o porcelánico. Ambos aguantan bien y son fáciles de limpiar.
Si quieres un suelo único para toda la casa: porcelánico o vinílico de calidad. Ambos funcionan en cualquier zona.
Si tu presupuesto es muy limitado: vinílico en rollo para zonas pequeñas, o vinílico Click para el resto.
Si quieres lo mejor sin mirar presupuesto: parquet en salones y dormitorios, porcelánico en cocinas y baños.
Si buscas algo diferente y moderno: microcemento. Es caro y requiere mano de obra especializada, pero el resultado es espectacular.
Si no quieres complicaciones: vinílico o porcelánico. Ambos son fáciles de mantener y duraderos.
Conclusión Final
Después de años haciendo reformas, hemos aprendido que no hay un suelo perfecto, pero sí hay un suelo perfecto para ti. Y la clave está en ser honesto contigo mismo sobre cómo vives, qué necesitas, y cuánto estás dispuesto a invertir.
Si tuviéramos que darte un consejo general, sería este: no elijas un suelo solo por cómo se ve en la tienda o en Instagram. Piensa en tu día a día. ¿Tienes mascotas? ¿Niños pequeños? ¿Cocinas mucho? ¿Te gusta limpiar o prefieres algo que no requiera mantenimiento? Estas preguntas son más importantes que el color o el acabado.
El vinílico se ha convertido en nuestra recomendación por defecto para la mayoría de reformas. Es versátil, resistente, impermeable, y funciona en casi cualquier situación. Si tienes dudas, probablemente el vinílico sea tu mejor opción.
El porcelánico es la opción premium si tienes presupuesto. Es prácticamente indestructible, funciona en cualquier zona, y dura décadas. Si puedes permitírtelo, no te arrepentirás.
El laminado sigue siendo una buena opción para salones y dormitorios si tu presupuesto es ajustado. Pero no lo pongas en cocinas o baños, por favor. Hemos visto demasiadas reformas arruinadas por esto.
El parquet es bonito y calido, pero no es para todo el mundo. Si no estás dispuesto a cuidarlo, no lo pongas. Es una inversión grande que requiere atención.
Y por último, no te dejes llevar solo por el precio. Un suelo barato que tienes que cambiar en cinco años sale más caro que un suelo de calidad que dura veinte. Piensa a largo plazo.
¿Quieres cambiar el suelo de tu vivienda en la Comunidad de Madrid?
En Hogarem analizamos tu caso de forma personalizada y te damos un presupuesto sin compromiso. Sabemos que cada reforma es diferente, y por eso nos tomamos el tiempo de entender tus necesidades antes de recomendarte nada. Contacta con nosotros y hablamos.


